Ir al contenido principal

Un ciempiés se enterró una espina

 Un ciempiés se enterró una espina,

 un ciempiés se enterró una espina.

Allá va doña Josefina a ver qué le pasó al ciempiés.


¡Ay! ¡Ay! me duele mi dedo.

¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! me duele mucho el dedo.

Diga usted doña Josefina,

diga usted qué puede hacer.


Con una agujita fina y un poquito de algodón,

en seguida se lo sacó y contento quedó el ciempiés

Comentarios

Entradas populares de este blog

La historia de un caballo que era bien bonito

Autoría: Aquiles Nazoa Origen: Venezolano Yo conocí un caballo que se alimentaba de jardines. Todos estábamos muy contentos con esa costumbre del caballo; y el caballo también porque como se alimentaba de jardines, cuando uno le miraba los ojos las cosas se veían de todos los colores en los ojos del caballo. Al caballo también le gustaba mirarlo a uno con sus ojos de colores, y lo mejor del asunto es que  en los ojos de ese caballo que comía jardines, se veían todas las cosas que el caballo veía, pero  claro que más bonitas, porque se veían como si tuvieran siete años. Yo a veces esperaba que el caballo estuviera viendo para donde estaba mi escuela. El entendía la cosa y miraba para allá, y entonces mi hermana Elba y yo nos íbamos para la escuela a través de los ojos del caballo. ¡Qué caballo tan agradable! A nosotros cuando más nos gustaba verlo era aquellos domingos por la mañana que estaban tocando la retreta y ese caballo de colores llegaba por ahí vistiéndose de alfombra ...

El Cucarrón Marrón

Por la mañana muy temprano hoy en la ventana ví un cucarrón que tenía las alas chiquitas que tenía las alas marrón, marrón, marrón. Y después…. Sin saber le di un poco de turrón sin querer se indigestó ¡Ay! y mi pobre cucarrón marrón, marrón. El muy travieso se subió a un portón con tantas patas un paso en falso dio cayo al suelo mirando hacia el cielo pataleó y por fin se volteó mi cucarrón. Yo no sé a dónde fue se perdió tal vez tal vez pero yo me quedé sin mi cucarrón marrón, marrón. (Bis)

Iba un pollito para la escuela

  Iba un pollito para la escuela Con sus calzones muy remendados. Iba bailando, iba cantando Viva el maestro y viva yo. Cuando de pronto aparece un pato Y al ver al pollo soltó la risa, ¡Cuac, cuac, cuac, cuac, cuac, Cuac, cuac, cuac, cuac, cuac, ¿De qué te ríes? le dijo el pollo. De tus calzones tan remendados. ¡Pues mis calzones son muy bonitos, Porque los hizo mi mamá! Iba un pollito para la escuela Con sus calzones muy remendados. Iba bailando, iba cantando Viva el maestro y viva yo. Cuando de pronto aparece un pato Y al ver al pollo soltó la risa, ¡Cuac, cuac, cuac, cuac, cuac, Cuac, cuac, cuac, cuac, cuac, -¿De qué te ríes? le dijo el pollo. -De tus calzones tan remendados. -¡Pues mis calzones son muy bonitos, Porque los hizo mi mamá!